Estados Unidos suspenderá este sábado su participación en el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF, por sus siglas en inglés) con Rusia, el primer acuerdo de desarme sellado en 1987, en plena Guerra Fría, por ambos países y destinado a eliminar todos los misiles nucleares y convencionales de rango corto y medio a pesar del rechazo de la OTAN y la Unión Europea, que advierten de que podría iniciar una nueva carrera armamentística entre las dos potencias nucleares.

Así lo ha anunciado el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, meses después de que el presidente, Donald Trump, amenazase con hacerlo si Rusia no cumplía con sus obligaciones en 60 días, un plazo que expira este 2 de febrero. “EE.UU. suspenderá sus obligaciones bajo el tratado INF el 2 de febrero”, lo que puede llevar a su retirada completa del acuerdo dentro de seis meses, ha dicho Pompeo.

La OTAN urgió hoy a Rusia a volver a cumplir el tratado para la eliminación de armas nucleares de medio y corto alcance (INF), antes de que Estados Unidos también lo abandone dentro de seis meses y le hizo responsable si el acuerdo fracasa.

“Urgimos a Rusia a utilizar los seis meses que quedan para volver a un cumplimiento completo y verificable para preservar el tratado INF”, indicó en un comunicado el Consejo del Atlántico Norte, el principal órgano de toma de decisiones de la OTAN.

Por su parte, los ministros de Exteriores de Alemania, Austria, Bélgica, Hungría, Lituania y Letonia apelaron hoy al diálogo para evitar que el tratado de desarme nuclear INF entre EE. UU. y Rusia deje de aplicarse.

El ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, apeló al diálogo, ya que un mundo sin ese tratado sería “menos seguro”, y propuso relanzar un nuevo debate internacional sobre desarme. “El tema del desarme y la arquitectura de seguridad debe volver a la agenda internacional, no solo por EE. UU. y Rusia sino también por países como China y debido a nuevos sistemas de armamento autónomo, armas cibernéticas o robots asesinos”, afirmó el jefe de la diplomacia alemana a su llegada a una reunión informal de ministros de Exteriores de la Unión Europea en Bucarest.