Estados Unidos se ha retirado este viernes del Tratado para la eliminación de misiles nucleares de corto y medio alcance (IMF) después de haber acusado a Rusia de haberlo violado en varias ocasiones.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció en un comunicado la retirada oficial de EE.UU. del tratado después de que, hace seis meses, denunciara el acuerdo ante la negativa de Moscú de destruir un misil de crucero que viola las condiciones del pacto, según la versión de Washington. “Rusia es la única responsable de la muerte del tratado”, manifestó Pompeo. “Durante los últimos seis meses, –añadió– EE.UU. dio a Rusia una última oportunidad para que corrigiera sus incumplimientos. Pero, como ya ha hecho durante muchos años, Rusia decidió quedarse con los misiles que violan el acuerdo, en vez de volver a adherirse a las obligaciones de este tratado”.

El capítulo que ha provocado en final del INF han sido las acusaciones de Washington contra el Kremlin por supuestamente haber fabricado un misil de crucero, el Novator 9M729 que superaría los 500 kilómetros de alcance permitidos El Kremlin niega esa violación y considera que es tan solo una excusa de Estados Unidos para salirse del tratado.

Desde la OTAN, cierran filas con Washington y responsabilizan de forma unánime a Moscú. “También nos aseguraremos de que nuestra fuerza de disuasión nuclear siga siendo segura y eficaz. Nuestros aliados siguen firmemente comprometidos con la preservación de un control internacional eficaz de los armamentos, el desarme y la no proliferación. No haremos lo mismo que Rusia. No queremos una nueva carrera armamentista”, ha afirmado Jens Stoltenberg, secretario general de la organización transatlántica.