El Gobierno de Estados Unidos ha cumplido este lunes sus amenazas a Turquía sobre las consecuencias de su incursión en el norte de Siria al sancionar a tres ministros del Ejecutivo del presidente Recep Tayyip Erdogan, anunciar que subirá los aranceles contra el acero turco hasta el 50% y cerrar las puertas a un posible acuerdo comercial entre ambos países.

Como resultado de su decisión, EE.UU. ha bloqueado todos los activos que los ministros puedan tener bajo jurisdicción estadounidense, ha prohibido a personas o entidades de su país mantener relaciones comerciales o financieras con los designados por el Tesoro y ha puesto en suspensión la entrada de esos funcionarios turcos en su territorio.

Por otro lado, ha reclamado a Turquía que declare un alto al fuego “inmediato” en sus operaciones militares en el norte de Siria contra los kurdos, que según Washington ponen en peligro la vida de civiles inocentes y desestabilizan la región.