Este martes, 5 de junio, se celebra el Día Mundial del Medioambiente con el objetivo de concienciar sobre la urgente necesidad y la importancia de aplicar medidas efectivas para cuidar y proteger el entorno que nos rodea. En la actualidad, son muchos los frentes abiertos tales como por ejemplo la batalla contra el plástico,  acabar con los vehículos diésel o reducir la contaminación en las grandes ciudades. A todos estos retos, ahora se le suma uno nuevo: la lucha contra la basura electrónica.

La compra de dispositivos tecnológicos se ha disparado en los últimos años, generando un enorme volumen de desperdicios de este tipo que repercuten de manera perjudicial al planeta. Solo en España se genera casi un millón de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), de los cuales nuestro país tan solo recicla el 21% de toda la chatarra que genera, según los cálculos realizados por Back Market, primera tienda online especializada en dispositivos reacondicionados, a partir de los datos de un estudio de Eurostat.

El principal problema ante la mala gestión de los residuos se halla en que entre toda esa chatarra electrónica hay elementos tan tóxicos como el plomo, arsénico, cadmio, mercurio o fósforo, entre otros muchos materiales que no son biodegradables y que si no se tratan de manera adecuada pueden acabar en los ríos, mares o en la tierra atentando gravemente contra el medioambiente e incluso afectando a la salud de las personas.

“Son muchos los consumidores que en vez de acudir a los puntos verdes habilitados al efecto para deshacerse de los aparatos que ya no quieren, acaban tirándolos a la basura convencional. Esto provoca que esos desperdicios acaben acumulándose en vertederos que no tienen la tecnología ni la especialización para su correcto tratamiento”, explica Thibaud de Larauze, CEO de Back Market, quien recuerda además que se podrían reciclar y reutilizar entre el 70% y el 90% de los componentes que forman este tipo de aparatos.

Además, hay un problema añadido y es que gran parte de esa chatarra electrónica acaba siendo también objeto de contrabando y son tratados de manera irregular para extraer y hacer negocio con los materiales valiosos que se hallan en su interior. “Esto lo único que hace es complicar el reciclaje de esos componentes y que la chatarra electrónica y su poder de contaminación siga aumentando”, añade el responsable de Back Market.

Desde 2014 Back Market está facilitando el reciclaje de la basura tecnológica y fomentando un consumo más ecológico y eficiente de la tecnología. Se trata de la primera tienda online donde se pueden comprar dispositivos electrónicos  reacondicionados. Desde teléfonos móviles a tablets, ordenadores y electrodomésticos, la compañía trabaja con más de 130 talleres en Francia y España que reciclan y reacondicionan estos aparatos dejándolos como nuevos para luego venderlos a través de esta plataforma ofreciendo a los consumidores ahorros de hasta el 70% en su precio y garantías mínimas de seis meses. “Desde que comenzáramos a operar hace ya cuatro años, ya hemos reciclado más de 339 toneladas de RAEE, evitando así un importante daño al medioambiente,” afirma De Lauraze. Según datos de la compañía, los smartphones reacondicionados suponen ya el 85% de sus ventas, seguido de tablets, hoverboards, portátiles e impresoras en este mismo orden.

Desde la compañía aseguran que aún queda mucho camino por recorrer en esta materia. Solo el año pasado se generaron más de 46 millones de toneladas de chatarra electrónica en el mundo y para el 2021 se espera alcanzar hasta los 52,2 millones de residuos con un ritmo de crecimiento anual de entre el 3% y el 4%, según se recoge en el  informe ‘Global E-waste Monitor 2017’ del programa Ciclos Sostenibles de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU). “Con la celebración del Día Mundial del Medioambiente conviene recordar la necesidad de avanzar hacia una sociedad más sostenible. Para ello es importante iniciativas como la nuestra pero también la urgente implicación de todas las administraciones regionales y locales en el mundo que deben aplicar a raja tabla las leyes de reciclaje y tratamiento de los RAEE,  así como la necesidad de habilitar más puntos limpios y todas las medidas necesarias para reducir el impacto medioambiental de estos residuos y, a su vez, trabajar por una mayor concienciación de los consumidores respecto a este problema”, comenta De Lauraze.