Este martes se ha comunicado la cifra de 241 muertes registradas en un sólo día, el número más alto tras el fin del estado de alarma y se estudian nuevas restricciones

La Comunidad de Madrid ha informado de que el viernes se sabrán las nuevas zonas afectadas por las limitaciones de movilidad que ya están en vigor en 37 zonas de salud básica de la capital y varios municipios de la región.  Los municipios, además de informar de las limitaciones, deben controlar y supervisar los aislamientos y cuarentenas de aquellos casos diagnosticados para evitar la propagación del virus.

La Comunidad de Madrid cuenta ya con la autorización del Ministerio de Sanidad para utilizar ya los 5 millones de test antigénicos de los que dispone para el cribado de asintomáticos y sintomáticos en diversos ámbitos asistenciales. Ya se ha iniciado su uso en Urgencias y la semana que viene se podrá poner en marcha en Atención Primaria.

Científicos piden a España una evaluación externa de la gestión – Han publicado otra carta en The Lancet para pedir el compromiso del Gobierno y se reúnen con Illa el 1 de octubre

La veintena de científicos españoles que pidieron una “evaluación independiente e imparcial” sobre la gestión de la pandemia de coronavirus reclaman ahora que se ponga en marcha de forma “urgente” y que el Gobierno se comprometa a aplicar sus conclusiones.

Los autores han publicado un nuevo artículo en la revista científica The Lancet, para concretar su propuesta del 7 de agosto de una evaluación independiente por parte de un grupo de expertos internacionales y nacionales sobre la actuación del Gobierno y de las 17 comunidades autónomas.

En esta carta, los científicos concretan que la evaluación debe tener carácter de “urgencia”, de modo que debe comenzar de inmediato e informar periódicamente hasta el final de la pandemia, y es necesario un compromiso por parte del Gobierno y las Comunidades Autónomas para atender las recomendaciones propuestas y actuar en consecuencia.

Igualmente, también abogan por que esta medida cuente con “un apoyo generalizado” de partidos políticos, asociaciones científicas, profesionales de la salud, pacientes y cuidadores y la sociedad en su conjunto. “La reacción a nuestra primera carta fue positiva entre todas las partes interesadas, y los gobiernos deberían capitalizar ese consenso”, argumentan.