El PSOE ha ganado las elecciones del 28-A con el 28,90% de votos y 122 diputados. Un triunfo claro con un Congreso más fragmentado que nunca. Pablo Casado debuta con el peor resultado histórico de sus siglas: solo 65 diputados y un 16,70%. y se convierte en el principal damnificado de una división del espectro conservador que ha reportado sus mayores réditos a su adversario natural.

Ciudadanos llega a los  57 escaños y Vox entra en el Congreso con 24 diputados.

El PSOE se convierte en primera fuerza política en 29 de las 52 provincias españolas, cuando en 2016 solo obtuvo más votos en Huelva, Sevilla y Jaén. Unos 600 militantes se han congregado a las puertas de la sede socialista con banderas rojas del PSOE, lo que ha obligado a cortar el tráfico en la calle. Al grito de “ista, ista, ista, España es socialista”, “No pasarán”, “¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro” y “¡presidente! ¡presidente!”, los militantes y simpatizantes esperan que Sánchez les dirija unas palabras en el atril instalado en el escenario.