Tras la victoria del Partido Nacionalista Escocés en las europeas, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, considera los resultados como un rechazo al Brexit, y ha publicado la ley que fija las bases para una segunda consulta sobre la independencia antes de 2021.

Un referéndum, dice , le daría a Escocia “la oportunidad de elegir ser una nación europea independiente, en lugar de que se le imponga un futuro Brexit”.

La propuesta independentista ya fue rechazada en 2014, por un 55% de los ciudadanos. Sin embargo, Sturgeon y los partidarios de la secesión confían en que esta vez el Brexit, hará ganar el “sí” a la ruptura con el Reino Unido. Pues el Brexit fue rechazado por un 62% de los escoceses en el referéndum de junio de 2016.