La Policía hongkonesa ha lanzado por primera vez un tiro de advertencia con munición real, en una de las protestas antigubernamentales más violentas desde que comenzaron, hace doce semanas.

También se utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, calificados por las fuerzas del orden de “extremadamente violentos”. Quince policías resultaron heridos y hubo 36 detenidos.