Al menos 90 civiles han muerto y más de 200 fueron heridos en la ciudad de Murzuq y sus alrededores. Cuarenta y cinco personas perecieron durante un ataque aéreo el pasado 4 de agosto. Cuatro días más tarde, seis niños murieron o resultaron lesionados tras el lanzamiento de un proyectil que alcanzó una casa que albergaba a desplazados internos, informó Naciones Unidas.

Desde inicio de agosto, la violencia ha provocado el desplazamiento de más de 6-400 personas en el municipio de Murzuq, pero algunas familias no quisieron abandonar sus hogares por temor a represalias.

Mientras crecen las necesidades en la zona, la ONU y diversas organizaciones humanitarias proveen atención médica de emergencia, distribuyen alimentos, proporcionan refugio y reparten artículos de primera necesidad.  El acceso a la zona es limitado debido a los combates y la mala condición de las carreteras.