Chus de la Fuente es la directora de Fundación Recover, cuya misión, desde que nació en 2007, es trabajar para hacer accesible una sanidad de calidad a todas las personas en los países de África en los que están presentes. La profesionalización del personal local es la base de su modelo.

Háblenos de la filosofía de la Fundación Recover.

Fundación Recover comienza su actividad en 2007 y trabaja por un modelo de sanidad sostenible en África subsahariana. Por esta razón, apoyamos la gestión y el desarrollo sanitario de hospitales sin ánimo de lucro en distintos países de África, para que ofrezcan una atención y asistencia sanitaria digna y acorde con las necesidades básicas de la población. La profesionalización del personal local, el apoyo de organizaciones locales que coordinan en terreno, sin ánimo de lucro y con precios sociales, y una política de tolerancia 0 a la corrupción son la base de nuestro modelo.

La idea de comenzar con Fundación Recover nace en España gracias a la iniciativa de un grupo de profesionales vinculados al sector sanitario, preocupados por la sanidad en los países más desfavorecidos, especialmente en África, donde existen grandes deficiencias en la prestación de servicios de salud con ciertas garantías y a un precio asequible. Y, aunque somos una ONG laica, en terreno trabajamos con contrapartes locales que en su mayoría son congregaciones religiosas.

¿A qué problemas se enfrenta la sanidad en África?

África subsahariana enfrenta el 24% de la carga mundial de enfermedad con tan solo el 3% de profesionales sanitarios y el 1% de la financiación global. Por poner un ejemplo que refleja esta escasez de recursos económicos y humanos, frente a los 40 médicos/as que tiene España por cada 10.000 habitantes, Camerún tiene tan solo dos. A esto hay que sumar que no existe una sanidad pública gratuita; los servicios sanitarios son de pago y suelen estar muy por encima de lo que la mayor parte de la población puede permitirse. Tampoco se puede olvidar la cantidad de enfermedades que asolan el continente: brotes de sarampión, ébola, meningitis, paludismo, fiebre amarilla…

 “Nuestra misión es ambiciosa: facilitar el acceso a una salud de calidad y con futuro para todas las personas en África”

¿En qué regiones de África desarrollan su actividad?

Apoyamos el desarrollo sanitario y la gestión de hospitales sin ánimo de lucro en distintos países de África subsahariana: principalmente en Camerún, pero también en Costa de Marfil, Benín, Chad y República Democrática del Congo. También en Burkina Faso colaboramos activamente a través de nuestro Programa de Pacientes.

¿De qué forma apoyan la gestión hospitalaria? ¿Podrían hablarnos de los proyectos en los que participa actualmente la Fundación Recover?

Tenemos cuatro líneas principales de actividad. A través de Hospitales para África contribuimos con una mejora de las infraestructuras y equipamiento. El Programa de Formación nos permite apoyar la capacitación de sus trabajadores para que ofrezcan una atención de calidad y con futuro, reduciendo así la dependencia exterior. El Programa de telemedicina Salud 2.0, una red social científica de colaboración entre profesionales de la salud africanos y médicos voluntarios españoles contribuye a ese objetivo, actuando además como herramienta formativa online y siendo muy útil en la detección de los casos que conforman nuestro Programa de Pacientes, gracias al cual hemos podido ofrecer una vida mejor a más de 150 personas operándolas en España.

Por poner un ejemplo concreto, tenemos en marcha un proyecto de informatización de centros médicos que contribuye directamente a la mejora de la gestión hospitalaria, pues se podrá registrar e identificar a los pacientes, tener su historia clínica, contabilizar las pruebas, gestionar la farmacia, emitir prescripciones médicas e incluso elaborar estadísticas. De esta forma, los servicios no solo se agilizarán, sino que serán mucho más eficientes, e incluso se podrán calcular precios más ajustados para la población, pues para muchos, los servicios sanitarios suelen estar muy por encima de su salario.

“Apostamos por la formación porque tiene un efecto multiplicador”

¿Qué tipo de dificultades os encontráis para poder llevar a cabo vuestros proyectos?

Principalmente: la falta de recursos económicos. Es una actividad a la que dedicamos más tiempo y recursos de lo que nos gustaría, pues todo lo que podamos reducir en este ámbito aumentará el tiempo y los recursos destinados a nuestra verdadera misión: mejorar el acceso a servicios sanitarios de calidad para todas las personas. Junto a esto, sin duda, hay otras dificultades, todas ellas superables, pero que también ralentizan nuestro trabajo. Por ejemplo, diferencias culturales -a veces queremos imponer nuestra manera de comportarnos en Europa y hay que tener calma y entender que puede no ser lo mejor ni tampoco lo más fácil-, barreras idiomáticas -nos cuesta mucho encontrar voluntarios que hablen francés-, la distancia -salvar los kilómetros entre Camerún y España puede ser un problema difícil para un paciente que quiere venir a operarse y no logra su visado-, la corrupción, las deficitarias infraestructuras en servicios básicos -como energía, agua y saneamiento-… Y así podríamos ir completando la lista.

Fundación Recover lleva años trabajando contra el paludismo en Camerún a través del proyecto “Becas contra la malaria”, basado en el acompañamiento de colegios para la sensibilización y prevención de esta enfermedad. ¿Podría hablarnos de este proyecto?

El proyecto “Becas contra la malaria” consiste en el acompañamiento de colegios para la sensibilización y prevención del paludismo. De esta forma, destinamos fondos, por un lado, a la sensibilización en centros escolares, con jornadas informativas para padres y madres, para que tanto ellos como el personal docente pueda identificar la posible enfermedad desde el primer síntoma y así tratarla a tiempo. Además, el proyecto ofrece un kit de prevención, donde se incluye la provisión de mosquiteras, que pueden reducir la infección hasta en un 50%. La iniciativa también cubre la atención sanitaria de alumnado y personal docente que requiere ser atendido por malaria, llegando hasta el tratamiento con hospitalización en los casos más graves.

¿Cómo valora el anuncio de la OMS en el que se pide a los países de África que mantengan los esfuerzos en prevención, diagnóstico y tratamiento de la malaria por el riesgo a nuevos repuntes? ¿Qué importancia dan a la prevención?

El anuncio de la OMS es más que acertado.  Cerca de 400.000 personas fallecieron en 2018 a causa de malaria en el mundo: el 94% de ellas en el continente africano y el 67% menores de cinco años. Sin embargo, pese a lo alarmante de las cifras, sabemos que hay lugar para el optimismo. Esta zona del mundo es también la que ha logrado una mayor reducción de muertes, en concreto, un 85% desde 2010. Por eso, la lucha contra la malaria debe continuar a pesar de la aparición de otras pandemias: no podemos retroceder todo lo avanzado estos años. Y para ello, la prevención es fundamental. Por ejemplo, con el uso de mosquiteras los casos pueden reducirse en un 50%. Y este es un ejemplo de la alerta de OMS: reducir el número de reparto de mosquiteras tendrá un impacto directo en el número de afectados y en sus consecuencias.

“Los ODS son claramente una meta a la que debemos caminar y empujar entre todos”

¿Cómo valora la Agenda 2030?

La agenda 2030 da continuidad a los Objetivos del Milenio, promovidos ambos por Naciones Unidas con el objetivo de lograr entre todos la reducción de las desigualdades e inequidades del mundo que todos compartimos. Sabemos que los OM no se lograron y era necesario trabajar en una nueva propuesta. Sin duda alguna los ODS son claramente una meta a la que debemos caminar y empujar entre todos (sin dejar a nadie atrás), y por el simple hecho de existir cumplen ya una parte de su objetivo, al recordarnos cada día que tenemos que perseguirlos y trabajar de manera coordinada y conjunta hacía su consecución. En Recover compartimos tanto los OM en su día, como los ODS hoy. Y en la medida de nuestras posibilidades y tamaño contribuimos a mover la rueda.

¿De qué forma impulsan desde la Fundación Recover el cumplimiento de esta Agenda?

La Agenda 2030 es un plan de acción mundial que nos atañe a todos, como decía antes. Sin duda, desde los inicios de Fundación Recover tratamos de contribuir a sus objetivos a través del desarrollo de proyectos de mejora de la salud, de formación y capacitación de calidad. Estas son nuestras principales contribuciones, porque creemos que lograr cambiar el sistema sanitario de los países en los que estamos presentes no será posible sin empujar a la vez en la pata educativa (formando profesionales sanitarios en todos los niveles, motivando a que permanezcan en sus países y contribuyan a su crecimiento) y equipando centros médicos, a la vez que ponemos en marcha campañas dirigidas a las principales enfermedades que afectan en este entorno.

¿En qué ODS influyen directamente y con qué proyectos?

El ODS en el que Recover influye más directamente es el ODS 3 “Salud y Bienestar”, pues todo nuestro trabajo se centra en contribuir a la mejora del acceso a la sanidad en los países en los que estamos presentes: mejorar la salud materno infantil, luchar contra el VIH, tuberculosis, paludismo… Además, el ODS 4 “Educación de calidad” también es importante en el contexto de nuestras becas de formación para profesionales sanitarios y de gestión. Pero son muchos otros los ODS en los que nuestro trabajo incide, también al ODS 6 (acceso a agua y saneamiento), el ODS 7 (acceso a energía) y, por supuesto, el ODS 17 (creación de alianzas sólidas).

“Solo con formación podremos disminuir la dependencia del exterior”

¿Han percibido un cambio en la actitud y programas de los organismos internacionales y los gobiernos desde la publicación de la Agenda 2030?

Si, desde la publicación de los ODS el cambio más perceptible es el que va directamente relacionado con el ODS 17, quizá porque apela a todas las instituciones a trabajar para conseguir los otros 16 ODS. Hasta ahora, los anteriores OM parecían dirigirse únicamente a las ONG y a los organismos como Naciones Unidas. Con los ODS y con la existencia del ODS 17 se hace un llamamiento a toda la sociedad, a las empresas, a los gobiernos, para lograr la consecución de los mismos. Sin ellos es imposible ni siquiera intentarlo. ¿Qué impacto puede tener, por ejemplo, que las ONG sean muy respetuosas con el medioambiente si las empresas siguieran contaminando como hace años?

¿En qué medida el COVID-19 ha cambiado la gestión sanitaria en África?

Sin duda, la aparición del COVID-19 ha cambiado por completo nuestras rutinas y también nosotros hemos tenido que adaptar nuestros proyectos. Por ejemplo, el cierre de las escuelas como medida para frenar el virus supone una dificultad añadida para nuestro proyecto de malaria, pues las campañas de detección han tenido que pausarse, así como el reparto de mosquiteras. Sin embargo, todos los casos positivos que ya se han detectado en los niños y niñas cameruneses serán tratados de manera adecuada hasta su recuperación y, tan pronto como la situación lo permita, continuaremos las campañas de sensibilización y las pruebas diagnósticas en los centros escolares. Y, por otro lado, ha significado una parada generalizada en un gran número de proyectos formativos, al cerrarse las universidades, al no poder desplazarse de unos países a otros, al no poder congregar grupos en actividades formativas y al no poder enviar voluntariados a terreno a formar. Pero lo estamos supliendo con formaciones online, con atención directa, intentando intensificar la plataforma de telemedicina y con formaciones individuales puestas en marcha de manera local.

Así mismo, sin ser una ONG de emergencia, nos hemos visto obligados a prestar asistencia en materiales de prevención en los centros sanitarios con los que colaboramos. Además, estamos realizando un seguimiento continuo, compartiendo aprendizajes y sensibilizando a la población española para que se animen a colaborar ante esta realidad.

“La capacitación del personal local es una de las mejores herramientas para alcanzar la sostenibilidad de los centros con los que colaboramos”

¿Qué importancia tiene para la Fundación Recover la profesionalización del personal local?

Es posiblemente el pilar más importante de nuestra actividad. La capacitación del personal local está desde el inicio presente en la organización y tras todos estos años hemos podido comprobar que es una de las mejores herramientas para alcanzar la sostenibilidad de los centros con los que colaboramos. Apostamos por la formación porque tiene un efecto multiplicador. No solo transforma la vida de la persona que refuerza sus conocimientos, sino también la de sus compañeros de profesión, que pueden aprender de ello, y, sobre todo, cambia la vida de miles de pacientes que verán esa formación convertida en una atención sanitaria de calidad y, así, tendrán más y mejores oportunidades.

¿Qué balance hace de la actividad de la Fundación Recover desde que nació?

El balance es sin duda muy positivo desde todos los frentes. Se empezó con un pequeño centro asistencial en un barrio de Yaundé y hoy ya apoyamos activamente a ocho centros en Camerún, cuatro en Costa de Marfil, dos en la República Democrática del Congo y uno en Chad. Por otro lado, se atendían unas 80 consultas al día gracias al apoyo de Recover y ahora se atiende a más de 600.000 pacientes al año. También se han formado más de 200 personas en diferentes temáticas y, como ejemplo más claro, el primer hospital con el que se comenzó en Yaundé, el Hospital San Martín de Porres, hoy tiene más de 150 empleados, varias unidades especializadas (Diabetes, VIH, Maternidad y Pediatría, Oncología y Paliativos…), un laboratorio completamente equipado… Llevamos en la mochila muchos aprendizajes y fuerzas renovadas para seguir trabajando.

¿Qué proyectos/objetivos tiene a corto y largo plazo?

Nuestra misión es ambiciosa: facilitar el acceso a una salud de calidad y con futuro para todas las personas en África, con un modelo sanitario sostenible. Para ello, actualmente estamos trabajando nuestro Plan Estratégico para los próximos cinco años y, sin duda, habrá que tener en cuenta la pandemia de COVID-19 y sus efectos en, al menos, los próximos 18 meses. Pero también estamos dando un giro importante: reforzar nuestro equipo local y fortalecer la formación en todas sus posibles formas. Porque solo con formación podremos disminuir la dependencia del exterior.

María Cano Rico