La Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal sobre las sustancias que dañan la capa de ozono ha entrado en vigor este uno de enero. Para ONU Medio Ambiente es “un paso importante para reducir drásticamente los gases de efecto invernadero y limitar el calentamiento global”.

La Enmienda de Kigali puede evitar hasta 0,4 °C de calentamiento global a fines de este siglo mientras protege la capa de ozono.

Este acuerdo contempla que durante los próximos 30 años se reducirá en más de un 80% la producción y el consumo de hidrofluorocarbonos (HFC), compuestos orgánicos utilizados frecuentemente en acondicionadores de aire que, aunque no dañan la capa de ozono, producen efecto invernadero.

La Enmienda Kigali, ratificada hasta ahora por 65 países, se basa en el legado histórico del Protocolo de Montreal acordado en 1987. El Protocolo y sus enmiendas anteriores, que requieren la eliminación gradual de la producción y el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono, han sido universalmente ratificadas por 197 partes.

El amplio apoyo y la implementación del Protocolo de Montreal han llevado a la eliminación casi total de un centenar de productos químicos que agotan la capa de ozono, una contribución significativa a la mitigación del cambio climático.

La evidencia presentada en la última Evaluación científica del agotamiento de la capa de ozono muestra que en partes de la estratosfera la capa de ozono se ha recuperado a una tasa de 1-3% por década desde el año 2000. A las tasas proyectadas, el hemisferio norte y el ozono de latitud media se recuperarán completamente para la década de 2030, seguidos del hemisferio sur en la década de 2050 y las regiones polares en 2060.

La capa de ozono protege la vida en la Tierra de los niveles dañinos de rayos ultravioleta provenientes del sol.