En el anterior artículo indiqué que ser voluntario es una gran llamada para todos, una riqueza para la sociedad. Conviene ahora recordar la importancia del voluntariado en la empresa, en línea con la Responsabilidad Social Corporativa, que abre nuevos horizontes a la misma en una sociedad en plena transformación digital.

El voluntariado corporativo se puede definir como el conjunto de actividades promovidas y apoyadas por una empresa que tiene como finalidad involucrar a sus empleados a través de la participación voluntaria en proyectos, causas sociales, ambientales y culturales.

Los participantes ceden voluntariamente su tiempo, capacidades y talento, todo ello, para mejorar la sociedad, para que ésta sea más justa y sostenible. Mejorando también la reputación de la empresa y sensibilizando a otras organizaciones y personas. Los empleados se convierten así en unos stakeholders esenciales, y se van a posicionar como uno de los motores de la empresa y, por qué no, en embajadores de su misma marca.

Para todo ello, se hace necesario introducir en la empresa una adecuada metodología. De ahí la necesidad de que se realice un análisis, diseño, implantación, evaluación y control de la iniciativa impulsada. Es necesario promover la coordinación del voluntariado a través de la sensibilización previa de los empleados, su concienciación, su compromiso y la relevancia de sus acciones. Pero, ¿cómo podemos incentivar este voluntariado corporativo en la empresa? Desde el conocimiento, la especialización y el impulso del espíritu emprendedor en la empresa se puede plantear una apuesta adecuada para mejorar el ambiente laboral y el desarrollo personal de todos.

Me gustaría plantear en este punto algunas ideas que nos pueden ayudar a incentivar el voluntariado corporativo en el entorno de evolución digital en el que estamos inmersos. Lo primero, aprovechar la tecnología para desarrollar iniciativas a través de las herramientas digitales disponibles en la empresa. También es importante que el voluntariado corporativo esté muy presente en el día a día de la empresa a través de una adecuada política de Responsabilidad Social Corporativa. La cooperación es esencial entre instituciones que tienen los mismos objetivos para llegar más lejos y mejor, por tanto, hay que sumar. En la actualidad esto ya no es un problema, ni de tiempos, ni de distancias. Con todo ello, el esfuerzo en conjunto potencia las acciones de voluntariado y la propia reputación de la empresa mejora. Así, es importante tener una perspectiva que nos ayude a desarrollar programas de voluntariado corporativo a medio y largo plazo.

Los programas de innovación social empresarial están también generando una nueva visión empresarial que aporta beneficios tanto para la empresa, como para la sociedad en general. Una de sus líneas es el voluntariado corporativo para el desarrollo, donde se ofrece a los empleados la oportunidad de aplicar sus conocimientos y experiencias profesionales a proyectos para la lucha contra la pobreza y la exclusión social, u otros de interés social y cultural. Estos programas ayudan a la integración de los voluntarios en la acción social de la empresa. Mejorar y fomentar los valores corporativos y humanos en la empresa y, al mismo tiempo, fortalecen el desarrollo de habilidades y competencias, mejorando la imagen corporativa y la innovación social, conociendo nuevos mercados y contextos donde implantarse. Sin duda, todo un mundo de oportunidades al alcance de todos, al servicio del bien común. Queda dar el paso.

Enrique Belloso Pérez  | Director de Relaciones  Institucionales y Comunicación de CEU Andalucía

Artículo incluido en el número de abril de la revista Agenda de la Empresa