En Andalucía estamos padeciendo una desindustrialización prematura, donde el sector de las manufacturas está perdiendo peso en el PIB y en el empleo, sin haber llegado a lograr altos niveles de renta, como en otras CC. AA. españolas, así lo recoge BBVA Research, tenemos un significativo problema de convergencia. Esto puede llegar a ser una amenaza para nuestro futuro. Andalucía, con un PIB per cápita inferior a 20.000 euros, no supera el 14% de empleo en el sector manufacturero. La capacidad de nuestro capital humano queda en entredicho, así como la debilidad de nuestra economía, donde la expansión del sector servicios puede ver limitado su crecimiento. Lamentablemente, este proceso nos lleva a unos niveles de industrialización inferiores a los de los años sesenta.

Nuestra Comunidad Autónoma de Andalucía necesita retener talento y fortalecer la presencia de su capital humano, esto es clave en un contexto de globalización como en el que vivimos. No podemos perder también la oportunidad de posicionarnos en el sector de servicios de alto valor añadido y, para ello, necesitamos fortalecer este capital humano. Aquí el sector público y privado tienen que ir de la mano, a nivel educativo y empresarial, no debemos dejar escapar esta oportunidad.

Sabemos que nuestro mercado laboral necesita alumnos formados en disciplinas que contemplen la transformación digital de empresas e instituciones, a través de tecnologías avanzadas -la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual-. También se nos ofrece un gran espacio para avanzar en la interacción entre la tecnología y el ámbito jurídico, en Big Data, Inteligencia Artificial, Blockchain…, así como en Business Intelligence o Inteligencia de los Negocios, incorporando una formación complementaria en competencias tecnológicas avanzadas. Éste es el camino donde sumar iniciativas e intereses de colaboración público-privada adaptando los planes de estudios a la realidad que demanda el mercado.

El objetivo tendría que ser triple: generar empleo de calidad, incrementar el PIB y que las nuevas generaciones tengan una vida plena. Una cuestión como el cambio climático no puede escapar a nuestros intereses: reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, apostando definitivamente por las energías renovables, también para generación eléctrica, y la eficiencia energética. Estamos inmersos en una transición energética irreversible y, para eso, necesitamos inversión, seguridad jurídica y transformación digital, además que gobiernos, empresas y ciudadanos lo hagamos posible.

En los últimos años estamos viviendo un cambio de época, sabemos que otro mundo es posible. A ello, se suma la rápida evolución del mundo digital que está transformando la forma en la que las personas nos comunicamos, trabajamos o empleamos nuestro tiempo. Sabemos que en los próximos cinco años la mayoría de los empleos van a requerir un cierto nivel de competencias tecnológicas y habilidades digitales, siendo esto clave para nuestro futuro. Andalucía necesita más industria, más servicios de valor añadido y retener el talento, reforzando la colaboración público-privada y dando espacio a nuevas iniciativas educativas que desean contribuir a acrecentar el nivel formativo y de capacitación innovadora de nuestro capital humano.

Enrique Belloso Pérez  | Director de Relaciones  Institucionales y Comunicación de CEU Andalucía

Artículo incluido en el número de abril de la revista Agenda de la Empresa