La digitalización de las plantas renovables y la búsqueda de la mayor eficiencia, según Kaiserwetter, son la clave para que la energía limpia sea más eficiente y barata

Hoy se celebra el Día Mundial de la Energía, una iniciativa global iniciada en 2012 por el World Energy Forum y apoyada por los estados miembros de las Naciones Unidas con el objetivo de promover el uso responsable y eficiente de los recursos energéticos basados en fuentes alternativas y reducir el uso de las energías basadas en combustibles fósiles como el carbón o el petróleo. Con ello, se pretende fomentar la creación de un futuro energético eficiente y sostenible.

La producción y el uso de la energía influye en la grave situación del cambio climático de la que estamos siendo testigos. Las cada vez más alarmantes noticias sobre las temperaturas extremas del planeta y las condiciones meteorológicas causados por el cambio climático han llevado a países de todo el mundo a intensificar sus esfuerzos en materia de producción de energía limpia, con innovaciones tecnológicas que han dado como resultado un desplome de los precios de la energía eólica y la solar y un contexto favorable para la construcción de parques de producción de energía limpia.

Según previsiones de la Agencia Internacional de la Energía cubren ya el 26% de la electricidad mundial y llegarán al 30% para 2024 tras añadirse un 12% de capacidad instalada en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de la creciente entrada de las energías renovables en el mercado energético, se sigue requiriendo acelerar la transición hacia un modelo energético sostenible desde empresas y organismos políticos para poder cumplir con los los objetivos de reducción de emisiones de CO2 fijados por la Unión Europea. Por ello, los países de la UE están cada vez más apostando por la implementación de políticas que aboguen por el uso racional de los recursos energéticos. En este sentido, el nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que el Gobierno en funciones de España presentó en Bruselas en febrero, destacaba la producción de energía mediante el uso de paneles solares, lo que supone un gran paso cualitativo para el mercado fotovoltaico.

La energía solar ya es la opción más barata según recientes informes oficiales. De hecho, según el último informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la energía renovable llegó el año pasado a registrarse como la fuente de electricidad más barata en la mayor parte del mundo, y su coste seguirá bajando desde el 15% hasta un 35% para 2024. En esta misma línea, el EU PVSEC PAPER pronostica la progresiva disminución de los costes del uso de energía fotovoltaica destacando las oportunidades económicas que esta ofrece.

Un futuro optimista para la energía renovable

Según las últimas previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), las renovables cerrarán un 2019 brillante, el mejor de los últimos cuatro años, después del bajón sufrido en 2019 debido esencialmente a los cambios regulatorios en China. Este empujón tiene mucho que agradecer al pequeño boom de la energía solar, que este año repuntará un 17%, hasta alcanzar los 115 GW. Sin embargo, estos incrementos son totalmente insuficientes para combatir la emergencia climática, ya que habría que añadir cada año hasta el 2030 unos 300 GW de capacidad renovable para cumplir con los objetivos fijados en el Acuerdo de París.

La producción de energía solar es cada vez más barata, tras una caída del 80% en los costes desde 2010 y como destacan fuentes de la IEA, España ha contribuido especialmente a acelerar su desarrollo, tras el fin del impuesto del sol. La energía eólica, por su parte, también crece a un ritmo alto y, según el último último New Energy Outlook de Bloomberg, para el 2050 ambas energías llegarán a representar el 50% de la energía producida por el planeta.

Inteligencia de datos para una energía limpia más rentable y barata

Para que este futuro optimista se lleve a cabo, se precisan nuevas inversiones y la ayuda de la tecnología para lograr la máxima rentabilidad en un mercado en el que la previsión y los datos son el futuro. Empresas como Kaiserwetter y su apuesta por las tecnologías digitales, las técnicas de gestión de activos y la analítica de datos en el mercado de la energía renovable pueden contribuir a detener el cambio climático, al hacer que las energías limpias sean más rentables y baratas. Mediante la inteligencia de datos obtenida a partir de su servicio de Data Analytics as a Service (DAaaS), Kaiserwetter logra persuadir a inversores y gestores del sector de las renovables para que inviertan más en energía renovable y, de esa manera, lograr acelerar el flujo de inversiones hacia la producción de energía sin emisiones.

En 2019, la empresa IntelliTech ha revolucionado el sector del Asset Management, con el lanzamiento del primer configurador online de servicios para parques de energía solar y eólica. ZULU hace las vías de generación eléctrica procedente de energías renovables más competitivas, eficientes y hasta un 50% más baratas, además de permitir a los propietarios de parques eólicos y fotovoltaicos adaptar totalmente los servicios que desean de acuerdo a sus necesidades. Así, cada cliente puede determinar los servicios que desea y ver online los costes anuales de la gestión técnica y financiera, imponiendo un nuevo estándar en el mercado, obligando a los competidores a seguir su precio y dejando obsoleta la práctica habitual de ligar los precios de operación a los ingresos. Con ello, se ofrece la mayor transparencia sobre los costes operacionales nunca antes vista en el mundo de las renovables, a la vez que se maximiza la rentabilidad.