La caída de un árbol centenario de grandes dimensiones sobre decenas de devotos que participaban este martes en una romería en el pueblo portugués de Monte, en el archipiélago de Madeira, ha causado la muerte de 13 personas y ha herido a otras 49, siete de ellas de gravedad, según han informado las autoridades regionales.

Entre los heridos hay también extranjeros procedentes de Alemania, Hungría y Francia. El primer ministro de Portugal, António Costa, ha expresado sus condolencias a las víctimas de esta tragedia, mientras que el presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, ya ha partido hacia el archipiélago para conocer in situ lo ocurrido.