Alerta el Programa Mundial de Alimentos 

Tras tres años de sequía, un millón y medio de personas están en situación de crisis o emergencia alimentaria. El número de personas que necesitan ayuda, la mayoría mujeres y niños, es tres veces mayor al que pronosticaron en junio, ya que la situación ha empeorado más rápido de lo esperado en diez distritos del sur del país.

“A medida que el hambre aumenta, lo hace también el número de familias que están recurriendo a medidas de crisis. La mayoría de ellos tienen que comer insectos. Están vendiendo enseres básicos, herramientas y utensilios de cocina”, explicó el portavoz. 

Una evaluación el pasado octubre en el distrito de Amboasady, el más golpeado por la sequía, mostró que tres cuartas partes de los niños abandonaron la escuela para ayudar a sus familias a buscar comida. Más de la mitad de los niños sufre desnutrición crónica. 

“La mayoría de las mujeres dijeron que no tienen nada que dar de comer a sus hijos pequeños excepto las peras de los cactus que crecen al lado de las carreteas”, dijo Tomas Phiri. 

El Programa Mundial de Alimentos asistirá a unas 900.000 personas hasta junio de 2021 pero necesita 37,5 millones de dólares para financiar sus operaciones.