“Para un país que no está en guerra, esta cifra es abrumadora”, ha dicho la directora de UNICEF, Henrietta Fore, que ha visitado el país.

Honduras sigue siendo un país muy peligroso para niños y jóvenes, con grupos que siembran el terror por todo el país y que ofrecen a los jóvenes una elección imposible: unirse o morir.

Además, más de medio millón de niños en edad escolar no cursan estudios de secundaria. Para la responsable de UNICEF, “dejar la escuela es la única forma en que los jóvenes pueden escapar a las amenazas y el acoso de las ‘maras’, y a su reclutamiento forzoso, especialmente cuando en su camino al colegio atraviesan áreas controladas por aquellas”.

La combinación de la violencia, pobreza y falta de oportunidades de educación está causando que miles de niños y sus familias huyan del país.  Hasta que no se aborden las causas de la migración, estos niños y sus familias seguirán embarcándose en rutas migratorias muy peligrosas. UNICEF pide a los Gobiernos centroamericanos que financien programas para acabar con la violencia y crear oportunidades educativas.