UNICEF Grecia ha advertido esta semana que la cifra de menores refugiados y migrantes no acompañados en Grecia ha superado los 1.100, el mayor número desde principios de 2016.

Según la organización, los menores se encuentran en centros de recepción e identificación en las Islas griegas y en todo el país en condiciones de hacinamiento, una situación que “constituye un peligro para su integridad”.

Además, UNICEF denuncia que el Centro de Recepción de Moria cuenta actualmente con más de 8.700 personas, entre ellas 3.000 niños, cuando en realidad está diseñado para albergar a solo 3.000 individuos.

UNICEF afirma que continúan pidiendo a las autoridades griegas que trasladen a los niños a recintos adecuados, pero también subraya que Grecia no puede por sí sola llevar adelante esta situación desbordante, por lo que solicita a los demás países de la Unión Europea que se esfuercen más para apoyar a los menores refugiados.

Lo fundamental es poder reubicar a estos pequeños que no van acompañados por adultos, a la vez que hay que agilizar las reunificaciones familiares para los niños cuyas familias se encuentran en zonas de Europa, sin olvidar incrementar urgentemente los fondos para sostener los esfuerzos de respuesta de los países europeos que cuentan con un gran mayor número de migrantes.