Los contextos que impulsan las ideologías violentas y las nuevas amenazas como los combatientes terroristas extranjeros son temas que la comunidad internacional debe afrontar con urgencia, afirmó hoy el Secretario General de la ONU.

Ban participó este lunes en Múnich en una sesión de trabajo de la Cumbre del G-7 sobre el terrorismo, organizada por la canciller alemana Angela Merkel.

En sus palabras, el responsable de la ONU expresó creciente preocupación por la diseminación de grupos extremistas y de ideologías del odio que alientan a la violencia y el terrorismo en todo el mundo y describió los elementos de un plan de acción que presentará este año para fortalecer la gobernabilidad, que ve como la principal herramienta para disuadir al terrorismo.

“Los cohetes pueden matar a los terroristas, pero tengo la convicción de que la buena gobernabilidad es la que realmente acabará con el terrorismo”.

Añadió que durante los últimos 15 años, la mayoría de los esfuerzos contra ese flagelo han sido reactivos, concentrándose principalmente en medidas militares y de seguridad. “Este enfoque ha generado frecuentemente consecuencias negativas o no deseadas, radicalizando más a las comunidades desposeídas”, dijo.

El Plan de Acción Mundial de la ONU para prevenir el Terrorismo Extremo, que será presentado a la Asamblea General, propondrá medidas para atender las causas del extremismo violento, incluyendo la intolerancia, los fracasos de gobernabilidad y la marginalización social, económica y política.

También propondrá a los Estados miembros recomendaciones concretas para que toda la sociedad actúe a nivel local, nacional, regional y mundial, con la participación directa de las minorías, las mujeres, la juventud y otros socios.