Una marcha convocada por la ultraderecha en Bruselas para protestar por el pacto migratorio de la ONU que ha firmado Bélgica, y que ha supuesto la ruptura del Gobierno federal, ha desembocado en enfrentamientos entre manifestantes y la Policía. La Policía ha respondido con gases lacrimógenos y un cañón de agua para dispersar a los manifestantes.

Los hechos han tenido lugar este domingo junto al edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, cuando varios de los participantes en la protesta han lanzado adoquines y vallas a los agentes.

En paralelo a esta manifestación, también se ha celebrado una concentración de apoyo al pacto migratorio de la ONU a la que, según la Policía de Bruselas, han acudido 1.000 personas sin que se haya registrado incidente alguno.