Las cifras más altas registradas desde 1996

Unos 250 millones de menores viven en países afectados por enfrentamientos, afirmó este miércoles el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, durante una sesión del Consejo de Seguridad dedicada a integrar la protección de los menores en los procesos de paz.

Añadió que los niños menores de 18 años constituyen más del 50% de la población de la mayoría de los países afectados por la guerra y que son extremadamente vulnerables e incapaces de protegerse de sus efectos.

“En 2018, más de 12.000 niños fallecieron o fueron mutilados en conflictos – las cifras más altas registradas desde 1996. Se documentaron y verificaron más de 24.000 violaciones, en comparación con las 21.000 de 2017″, destacó Guterres.

El Secretario General recordó que los ataques a hospitales y escuelas derivados de conflictos privan a los menores de su derecho a recibir asistencia sanitaria y educación y obliga a las familias a abandonar sus hogares. Además, los niños pueden ser víctimas de abusos como violencia sexual o secuestros.

Durante la sesión, Guterres anunció el lanzamiento de una Guía Práctica para mediadores sobre la protección de niños en situaciones de conflicto armado.

El titular de la ONU agradeció el compromiso mostrado por el Consejo en esta cuestión e indicó que, gracias a varias resoluciones aprobadas durante los últimos 21 años, se logró progresar en la sensibilización sobre las violaciones, en particular gracias al mecanismo de vigilancia y presentación de informes sobre esta temática establecida en 2005 por el Consejo.

Pese a reconocer que las cifras que arroja el mecanismo son incompletas señaló que “dibujan un escenario condenatorio y suscitan interrogantes de responsabilidad y cumplimiento”.

A continuación, puso a Sudán del Sur como ejemplo de cómo la protección de los niños puede unir a las partes en conflicto y generar confianza y paz. Al mismo tiempo, señaló que, en otras partes del mundo, 12 partes en conflicto fueron retiradas de la lista de responsables de violaciones tras cumplir sus compromisos en virtud de un plan de acción.

Del mismo modo, señaló que el lanzamiento de la Guía Práctica para Mediadores representa “el siguiente paso” en la estrategia de situar a los niños en el centro de los esfuerzos de protección, consolidación de la paz y prevención.

Especificó que el manual reconoce que las necesidades y los derechos de los niños deben tenerse en cuenta en todas las fases de los conflictos, empezando con los esfuerzos de prevención hasta la mediación y la recuperación, pasando por el desarrollo sostenible e inclusivo.

“Proporciona a los mediadores y negociadores los recursos para efectuar un análisis de los conflictos basado en los derechos del niño. Y celebra la implicación y la participación de los niños, con el apoyo adecuado”, explicó.