Esta enfermedad prevenible se ha convertido en la más mortífera entre los menores. Los países con el mayor número de víctimas de la también llamada neumonía fueron Nigeria, India y Pakistán

Pese a ser prevenible, la pulmonía pasó a ser el mal infeccioso que más decesos causó en 2018 entre los menores de cinco años, cobrándose 800.000 víctimas, es decir, una muerte cada 39 segundos, revela un nuevo análisis del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia divulgado este martes.

Las cifras desagregadas indican que la mayoría de esas muertes ocurrieron en niños de menos de dos años y que 153.000 fallecieron en su primer mes de vida.

Esos números también permiten ver que más de la mitad de las defunciones de menores provocadas por ese padecimiento se concentraron en cinco países: Nigeria (162.00), India (127.000), Pakistán (58.000), la República Democrática del Congo (40.000) y Etiopía (32.000).

UNICEF consideró que la pulmonía, también conocida como neumonía, es una epidemia olvidada y, junto con cinco agencias internacionales dedicadas a la niñez, lanzó un llamado a la acción global para combatir el padecimiento.

Para llamar la atención sobre la gravedad de la enfermedad, esta agrupación de organizaciones, llevará a cabo el Foro Global sobre Pulmonía Infantil del 29 al 31 enero próximo en Barcelona, España.

La neumonía es causada por bacterias, virus u hongos y dificulta la respiración mientras los pulmones se llenan de pus y otros fluidos.

Los niños en alto riesgo de contraer la enfermedad son los que tienen sistemas inmunitarios débiles a causa de la desnutrición, los que padecen otras infecciones como el VIH y los que los que viven en zonas altamente contaminadas.

La pulmonía es prevenible con vacunas y se puede tratar con antibióticos baratos cuando se le diagnostica correctamente.

Sin embargo, decenas de millones de niños no son vacunados y uno de cada tres con síntomas del padecimiento no recibe el cuidado médico esencial. Además, los que presentan cuadros graves pueden requerir tratamientos con oxígeno, una variante raras veces disponible en los países más pobres.

En 2018, unos 71 millones de niños no recibieron las tres dosis recomendadas de la vacuna neumococo y el 32% de los casos de menores sospechosos de tener pulmonía no acudieron a ningún centro de salud, un dato que se eleva a 40% entre los pequeños más pobres de los países de renta baja y media.

En la actualidad, la neumonía es responsable del 15% de las muertes de menores de cinco años, sobrepasando a la diarrea y la malaria, pero los recursos que se asignan a su prevención y combate son escasos y sólo recibe el 3% de los fondos mundiales otorgados a la investigación de enfermedades infecciosas.

La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, subrayó la urgencia de inversiones para frenar la epidemia. “Sólo llevando medidas de prevención y tratamientos eficientes y baratos a los lugares donde los niños los necesitan podremos salvar millones de vidas”, apuntó.

Para detener la epidemia de neumonía, el llamado a la acción global urge a los gobiernos de los países más afectados que desarrollen e implementen estrategias de control de la enfermedad y que mejores la atención médica primaria como parte de un plan amplio de cobertura sanitaria.

A los países ricos, los donantes internacionales y el sector privado, les pide impulsar la inmunización masiva reduciendo los costos de las vacunas, además de aumentar los fondos para la investigación e innovación del tratamiento de la pulmonía.

Las agencias que participan en este llamamiento, aparte de UNICEF, son: GAVI, IS Global, Save the Children, Every Breath Counts, y Unitaid. Las fundaciones La Caixa y Bill and Melinda Gates, así como USAID apoyarán el evento en Barcelona.