El juicio a dos presuntos miembros de los servicios de inteligencia sirios, el primero en el mundo por torturas imputadas al régimen de Bashar Al Asad, empezó este jueves en Alemania. El principal sospechoso, de 57 años, excoronel de la Seguridad de Estado de Siria, está acusado de crímenes contra la humanidad.