El volcán Etna, situado en la isla italiana de Sicilia, ha comenzado una fase de ligera actividad con explosiones y emisión de gases desde uno de sus cráteres, aunque sin expulsión de lava, que ha provocado problemas en el tráfico aéreo del aeropuerto de Catania.

La densa nube de humo obligó el lunes a cerrar el aeropuerto y este martes ha reabierto con la limitación de cuatro aterrizajes a la hora, informa Efe.