Un fallo que podría dar a los diputados más oportunidades de obstruir sus planes de sacar al Reino Unido de la Unión Europea antes de la fecha límite del 31 de octubre. Los once jueces de la máxima instancia judicial de este país tenían que examinar dos recursos diferentes: el de la Corte de Apelación de Escocia, que consideró ilegal la medida adoptada por el jefe de Gobierno, y la del Tribunal Superior de Londres, que determinó que la cuestión era competencia política.

Los parlamentarios podrán volver ahora a debatir el Brexit y, posiblemente, aprobar nuevas restricciones sobre el acuerdo de salida o incluso una moción de censura frente a un Gobierno en minoría que ha perdido todas las votaciones que ha celebrado hasta la fecha.

Los diputados deberán volver a Westminster justo en medio de la temporada de congresos de los partidos.