El ritmo de crecimiento de la economía española se está debilitando, según ha advertido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en línea con las perspectivas de desaceleración para EE. UU. y la eurozona, mientras que para el conjunto de “países ricos” anticipa un “crecimiento estable”.

La última lectura del índice compuesto de indicadores líderes (CLI) para España, correspondiente al mes de agosto, se situó en 98,58 puntos, frente a los 98,8 del mes anterior. Por su parte, Alemania y EE. UU. son los otros dos países más afectados y registran descensos de quince y diez centésimas respectivamente, hasta los 98,58 puntos y 98, 96 puntos.

Entre las mayores economías del euro, al margen de España, únicamente Alemania ofreció síntomas de debilidad del impulso de crecimiento, con una lectura del CLI de 98,58 puntos, frente a los 98,72 del mes anterior, mientras que en Francia se registró un impulso de crecimiento «estable», con el dato en 99,39 puntos, y en Italia se apreciaron “signos de estabilización” al bajar a 99,04 puntos desde los 99,12 del mes anterior.