Santiago Cantera, el prior del Valle de los Caídos, ha asegurado que no permitirá el acceso a la basílica para la exhumación de Francisco Franco hasta que el Tribunal Supremo responda a sus alegaciones. En una carta dirigida a la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, Cantera afirma que la “Abadía no autoriza el acceso a la Basílica con la finalidad de acceder a una ‘res sacra'”.

El prior advierte que la sentencia del Tribunal Supremo “no resuelve” las alegaciones que han presentado y afirma que sería una “vulneración de la libertad religiosa” pretender “actuar en un lugar sagrado” sin contar con la “preceptiva autorización eclesiástica”.

La misiva ha sido registrada este miércoles y responde a la anterior carta enviada por Calvo el pasado 3 de octubre en la que se concedió cinco días a la Abadía para responder si permitía la exhumación de Franco. Por ello, advierte que se sigue negando a facilitar la exhumación, ya que “no existe consentimiento de la familia y se mantienen los principios religiosos y morales”.

Esta tarde (9.10.2019), en una nota enviada a los medios, el prior del Valle de los Caídos, ha querido aclarar la postura de la Abadía benedectina “en relación con el incorrecto titular y la noticia que ha aparecido en algún periódico digital”. La nota puntualiza:

“Esta Abadía no ha desacatado, en modo alguno, ninguna Sentencia del Tribunal Supremo; en primer lugar, porque todavía no ha sido dictada en el procedimiento en el que esta Abadía es parte y, en segundo lugar, porque lo recurrido ante el Tribunal Supremo es un Acuerdo del Consejo de Ministros que reconoce, expresamente, necesitar de la autorización eclesiástica para proceder a la ejecución de dicho Acuerdo y, desde luego, el Tribunal Supremo no puede modificar el contenido del acto recurrido.”

“Lo cierto es que esta Abadía no autoriza el acceso a un “lugar sagrado” (Basílica) para, a su vez, acceder a una “cosa sagrada” (sepultura) y todo ello en defensa del principio de inviolabilidad de los lugares de culto y en defensa de la correcta interpretación de los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede, sin perjuicio de otros derechos fundamentales y valores morales y religiosos que entendemos vulnerados.”

“Utilizar los posibles recursos contra resoluciones judiciales no es desacato, sino ejercicio legítimo de derechos fundamentales. En consonancia con ello, la Abadía benedictina defenderá sus derechos y, en especial, el concepto de inviolabilidad de los lugares de culto en todas las instancias nacionales e internacionales a las que tenga acceso con arreglo al ordenamiento jurídico aplicable.”