El Parlamento británico, que este lunes volvía a votar posibles opciones alternativas al acuerdo de la primera ministra, Theresa May, ha sido incapaz de concitar una mayoría en torno a ninguna de las cuatro propuestas presentadas, entre ellas dos para suavizar la salida, lo que deja de nuevo en manos del Gobierno la iniciativa cuando quedan solo once días para que se acabe la prórroga concedida por la Unión Europea.

La opción que recabó más apoyos -280 votos a favor y 292 en contra- fue la que solicita al Ejecutivo de Theresa May que, en el caso de que el Parlamento apruebe un acuerdo de salida, tenga que ser ratificado en referéndum. Sería la puerta abierta de hecho a un segundo referéndum sobre el Brexit.

Una vez prorrogado el plazo inicial, que acababa el 29 de marzo, la nueva fecha legal para la salida de Reino Unido de la Unión Europea es el 12 de abril, cuando, si no hay un acuerdo antes, el país abandonará de forma abrupta el club comunitario. Los Veintisiete se dicen dispuestos a conceder una nueva prórroga, pero exigen un plan claro de actuación. Esa nueva prórroga, según las condiciones impuestas por Bruselas, tendría que ser necesariamente más larga, de entre nueve meses y un año, lo que obligaría a los británicos a participar en las elecciones europeas del 26 de mayo.