Con la abstención de los representantes opositores, la propuesta del Gobierno de Boris Johnson obtuvo solo 293 de los 434 votos que necesitaba. Acto seguido, las dos cámaras de Westminster han declarado el fin del periodo de sesiones y han echado el cierre hasta el 14 de octubre, tal y como ordenó el primer ministro a finales de agosto.

Tras meses reclamando elecciones, la oposición ve ahora el riesgo de una “treta” de Johnson o de que los votantes probrexit refuercen al Partido Conservador para que no tenga que pedir un nuevo aplazamiento de la salida de la Unión Europea. “Apoyaremos unas elecciones cuando esté claro que evitaremos salir brutalmente” de la UE, afirmó el líder laborista Jeremy Corbyn.