El Papa Francisco ha pedido medidas concretas al presidente de Siria, Bashar Al-Asad, centradas en la persona y en la mejora de la situación del país. En una carta, fechada en el pasado 28 de junio, se destacan aspectos como la protección de la vida de los civiles, la detención de la catástrofe humanitaria en la región de Idlib o iniciativas para el regreso seguro de los desplazados que preocupan el pontífice, informa Vatican News.

Otras de las demandas del Santo Padre son la liberación de los detenidos y el acceso de las familias a la información sobre sus seres queridos, y condiciones de humanidad para los detenidos políticos. Del mismo modo, ha incluido un renovado llamamiento a la reanudación del diálogo y la negociación con la participación de la comunidad internacional. El documento se lo han hecho llegar el Cardenal Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y el Cardenal Zenari, nuncio apostólico en Siria.