El Gobierno libio de Acuerdo Nacional (GNA), sostenido por la ONU en Trípoli, ha declarado el estado de emergencia en toda la capital tras una semana de intensos combates entre milicias rivales, los peores desde el inicio de la guerra civil en Libia en el 2014. Los enfrentamientos  causaron 47 muertos y 129 heridos en ocho días de combates, según el último reporte del ministerio de Salud libio. Lo refirió la misión de las Naciones Unidas en Libia, la Unsmil, en una nota.

En la nota, el Ejecutivo dirigido por Fayez al-Serraj ha anunciado la formación de un gabinete de crisis para gestionar el estado de emergencia.   En tanto se busca negociar una tregua. El Consejo presidencial del premier Fayez al Sarraj dio mandato a la milicia rebelde Fuerza Anti Terrorismo de Misurata, guiada por el general Mohammed Al Zain, de entrar en la capital para organizar un nuevo cese el fuego y terminar con la violencia en la periferia sur.

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, llamó a respetar el acuerdo de alto el fuego negociado por las Naciones Unidas y los Comités de Reconciliación. Añadió que su representante especial, Ghassan Salame, continuará mediando y colaborando con todas las partes para llegar a un acuerdo político duradero aceptable para todos y que sirva para evitar la pérdida de vidas y sea beneficioso    para el pueblo libio.

Los combates estallaron el pasado domingo en un área densamente poblada del barrio meridional de Salehdin, próxima al antiguo aeropuerto internacional de Trípoli, la pieza estratégica codiciada por los contendientes.