El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ha denegado la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña. Tras esta denegación, el cese definitivo de explotación (declarado por la Orden IET/1302/2013, de 5 de julio) pasa a considerarse definitivo a todos los efectos.

Así lo ha anunciado este martes el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, que ha comunicado la decisión una semana antes de que acabara el plazo para hacerlo.

Según ha señalado el titular de Energía ante los medios, la decisión se ha tomado principalmente por el contexto político actual en el que todos los grupos de la oposición se han opuesto a la reapertura de la central. “La central de Garoña se cerrará porque se ha usado como un símbolo para la confrontación política”, ha añadido el ministro.

En cualquier caso, Álvaro Nadal ha querido dejar claro que la decisión sobre Garoña no es aplicable a otras centrales. “Esto no es lo que va a ocurrir con el resto del parque nuclear”, ha afirmado el ministro, quien ha asegurado que el resto tiene que “seguir operando”. En este sentido ha cifrado en un 25% el incremento del precio de la electricidad si no hubiera nucleares.

Esa planificación debe reflejar el peso de cada tecnología en la generación eléctrica nacional (el conocido como ‘mix energético’). En este sentido, Garoña se constituye como una excepción, ya que es la única central que lleva más de cuatro años sin funcionar y durante este tiempo se ha constatado que la falta de producción de energía eléctrica de esta central no ha tenido una repercusión significativa en el sistema eléctrico. Se trata de una central nuclear de 466 megavatios de potencia eléctrica, una potencia significativamente inferior a la de las centrales nucleares que se encuentran funcionando en España, todas ellas con una potencia de más de 1.000 megavatios.

Las decisiones relativas a la continuidad de las centrales nucleares que actualmente cuentan con autorización de explotación se adoptarán teniendo en cuenta el contenido del futuro Plan Integral de Energía y Clima que se encuentra pendiente de elaboración.