La Agencia Meteorológica de Japón calificó la intensidad de las precipitaciones de “sin precedentes”, lo que hizo que emitiera su nivel máximo de alerta por lluvias

Más de 100.000 rescatistas, incluyendo 31.000 soldados, trabajaron durante toda la noche en el auxilio de personas atrapadas, después de que las lluvias torrenciales causaran corrimientos de tierra y el desbordamiento de ríos.

El gobierno dio cuenta de un balance de 14 fallecidos y 11 desaparecidos, pero la prensa local informó que al menos 35 personas habían perecido y que 11 seguían desaparecidas, según la agencia de noticias AFP. Otras agencias de noticias como AP y DPA cifran el número de víctimas mortales en al menos 33.

La tormenta, acompañada de lluvias de una intensidad inédita, sembró la desolación al pasar por el centro y el este de Japón entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.

En la región de Nagano (centro), se registraron importantes inundaciones. Un dique cedió, dejando vía libre a las aguas del río Chikuma en una zona residencial en la que las viviendas quedaron anegadas hasta el primer piso.