Han pasado seis meses desde que comenzó el décimo brote de ébola en la RDC, que ya se ha convertido en el segundo mayor de la historia después del de África Occidental en 2014.

Según los datos oficiales del Ministerio de Salud congoleño, a 28 de enero, 743 personas habrían sido infectadas por el virus (689 casos confirmados y 54 probables), 461 (entre confirmados y sospechosos) habrían fallecido a causa de la enfermedad y 258 se han curado. Por su parte, UNICEF detalla que el 30% son niños.

Según las cifras de UNICEF, más de 740 personas, de las cuales el 30% son niños, se han infectado con el virus. De ellas, 460 murieron y 258 han sobrevivido.

La inseguridad, el movimiento frecuente de personas en las áreas afectadas y la resistencia de algunas comunidades sigue complicando la respuesta al brote.  Aunque se ha podido controlar en gran medida la epidemia en Mangina, Beni y Komanda, el virus continúa propagándose en Butembo, debido a la inseguridad.

UNICEF se encuentra ampliando su respuesta y desplegando personal adicional en esa zona, donde han ocurrido el 65% de los nuevos casos de ébola en las últimas tres semanas.