En varios países comienza la reapertura dispersa de lugares de culto

Algunos Estados, como Tanzanía, donde se registraron 509 casos con 21 muertes el 17 de mayo, nunca han cerrado sus lugares de culto, sino que simplemente han suspendido las concentraciones y reuniones y han cerrado las instituciones educativas. Lo mismo ocurrió en Mali, un país de clara mayoría musulmana, donde las mezquitas siempre han permanecido abiertas, mientras que la Iglesia Católica ha decidido por iniciativa propia suspender las misas con la ayuda del pueblo.

En Liberia, el presidente George Weah anunció la reapertura de iglesias y mezquitas a partir del 15 de mayo. En Mauritania, donde se han registrado 64 casos, los lugares de culto se reabrieron a los fieles el 8 de mayo, mientras que en Burkina Faso el Ministro de Religión autorizó la reapertura de las mezquitas ya el 2 de mayo, a petición de 276 asociaciones musulmanas. Las iglesias, por otro lado, sólo reabrirán el 21, el día de la Ascensión.  Hasta ahora ha habido menos de 800 casos oficiales en el país, 51 de los cuales han muerto. En el vecino Níger, donde ya se registraron las protestas contra el cierre de mezquitas decidido en marzo por el gobierno de Niamey a principios del Ramadán, las mezquitas e iglesias se reabrieron el 13 de mayo.

En Costa de Marfil, donde se registraron 2.209 casos, 27 de los cuales murieron, los cristianos y los musulmanes comenzaron a participar de nuevo en las celebraciones públicas el 7 de mayo, con la excepción de la zona alrededor de la capital, Abiyán, el epicentro de la pandemia en el país, donde se reanudaron el fin de semana pasado. 

Por su parte, la presidenta de Guinea-Conakry, Alpha Condé, decidió mantener el cierre, a pesar de las violentas protestas en algunas partes del país. Esto no impidió que algunos manifestantes musulmanes reabrieran por la fuerza las mezquitas de Boké, en el noroeste, y Dubréka, cerca de la capital.

También en Benín (339 casos) el Consejo de Ministros decidió mantener el cierre de los lugares de culto, suscitando en este caso críticas de los obispos, entre ellos el arzobispo de Cotonú, Monseñor Roger Houngbédji. En Sudáfrica, uno de los países africanos más afectados por la pandemia con 15.000 casos, los lugares de culto permanecerán cerrados hasta el 21 de mayo, excepto en la provincia de KwaZulu-Natal, donde no volverán a abrir ni siquiera después de esa fecha.

En Senegal (2.480 casos) la reanudación de las celebraciones religiosas públicas fue ordenada por el Presidente Macky Sall el 11 de mayo, pero la Iglesia Católica y algunas hermandades musulmanas han anunciado que mantendrán cerradas las iglesias y mezquitas como medida de precaución.