La investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno español fracasó este jueves al abstenerse la formación de izquierdas Unidas Podemos, lo que impidió al líder socialista español alcanzar la mayoría en la segunda y última votación que tuvo lugar en el Congreso. Sánchez obtuvo 124 votos a favor, frente a 155 negativos y 67 abstenciones.

La abstención de Unidas Podemos, 42 escaños, ha sido clave para que Sánchez haya fallado en la investidura por segunda vez tras el intento frustrado de 2016.

La votación tuvo lugar tras un corto debate protagonizado por un duro intercambio de reproches entre los dirigentes socialistas y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, quienes se acusaron mutuamente por el fracaso de las negociaciones para un Gobierno de coalición.

El fracaso de Sánchez supone que su candidatura a la jefatura del Gobierno queda desactivada, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, debe comunicar en las próximas horas al rey Felipe que la investidura fracasó. A partir de ahí, el rey tiene que decidir si convoca en este momento una nueva ronda de consultas o da un tiempo a los partidos para saber más adelante si hay opciones de proponer otra vez una candidatura a la investidura. Esta segunda opción es la que parece más probable teniendo en cuenta los antecedentes históricos.

Sánchez se ha convertido en el primer candidato a la Presidencia del Gobierno desde 1978 con dos investiduras fallidas en su haber y, en ambas ocasiones, ha sido con el voto contrario de Unidas Podemos, el partido a la izquierda del PSOE. Sin embargo, paradójicamente, Sánchez es también el primer presidente del Gobierno que ha alcanzado el Ejecutivo gracias a una moción de censura.