El ciclón Fani causó de madrugada daños materiales a su paso por el estado oriental indio de Bengala y este sábado ha llegado a Bangladesh tras debilitarse a una “depresión severa”, mientras las autoridades de ambos países han contabilizado once muertos por sus efectos.

Fani tocó tierra a primera hora del viernes en la región india de Odisha con vientos de hasta 205 kilómetros por hora y en forma de ciclón “extremadamente severo”, causando al menos siete muertos en el estado, informa a Efe una fuente de la sala de control de la Fuerza Nacional de Respuesta a Desastres (NDRF).

Tras dejar las líneas eléctricas y de telecomunicaciones caídas, vuelos y trenes cancelados e importantes daños materiales, Fani se alejó a última hora de ayer y ahora las tareas de rescate están en marcha, mientras los más de un millón de evacuados están regresando poco a poco a sus casas.

Desde Odisha se trasladó esta madrugada como “ciclón” a la vecina Bengala, donde tuvo un impacto “muy leve” y sólo causó daños a algunas líneas eléctricas y viviendas, sin que se produjeran víctimas.