El barco de la ONG alemana Sea-Watch ha desafiado este miércoles el cierre de los puertos italianos a los barcos que rescatan migrantes al acercarse al puerto de Lampedusa con 42 personas a bordo.

La capitana del barco Sea-Watch 3, Carola Rackete, ha justificado la decisión por la situación “al límite” que vivía la embarcación tras permanecer 13 días frente a la costa de la isla italiana esperando un permiso que no ha llegado, ni que tampoco ha sido respaldado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La ONG rescató a 53 migrantes, de los que 11 tuvieron que ser evacuados por motivos médicos. Los que quedan en el barco están hacinados y amenazan con no comer o lanzarse al agua, según ha denunciado Rackete.