Tras el hundimiento de la lira turca hasta sus mínimos históricos como consecuencia de las tensiones abiertas con EE.UU. y también por la desconfianza de los mercados ante la política económica del presidente Erdogan, el Banco Central de Turquía se ha comprometido este lunes a garantizar “toda la liquidez necesaria a los bancos” para asegurar la estabilidad financiera del país.

En ese sentido, la primera medida para aumentar la liquidez disponible de los bancos ha sido reducir los niveles de reservas obligatorias establecidos para las entidades financieras turcas. Esa revisión permitirá liberar unos 15.000 millones de liras, el equivalente a unos 1.920 millones de euros.