El Ejército y la Policía patrullan las calles de Harare, la capital de Zimbabue, un día después de las protestas por los resultados electorales que se han cobrado al menos tres muertos.

Los observadores de la Commonwealth y la Unión Europea han lamentado la respuesta del Ejército a los manifestantes que protestaban por la victoria en las legislativas del partido en el poder, el ZANU-PF, mientras la ONU ha pedido “contención” a todas las partes.

Los opositores tomaron las calles al saber que los resultados oficiales de las elecciones legislativas otorgaban al ZANU-FP dos tercios del Parlamento. Sin embargo, aún quedan por conocerse los resultados de las presidenciales.

La Comisión Electoral (ZEC) ha pedido “paciencia” y ha asegurado que los resultados podrían publicarse en las próximas horas.

El aún presidente de Zimbabue y candidato oficialista, Emmerson Mnangagwa, ha asegurado haber hablado con el candidato del opositor Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), Nelson Chamisa, para calmar la situación. “Debemos mantener el diálogo para proteger la paz que todos anhelamos”, ha escrito Mnangagwa en su cuenta de Twitter.