Estados Unidos no acudió hoy a la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH) en Ginebra, donde varios de sus miembros lamentaron la decisión de Washington de abandonar un órgano que desarrolla un papel “único”.

Las reacciones internacionales ante la decisión de los Estados Unidos de retirarse del Consejo continuaron este miércoles con la confirmación de su reemplazo por otro Estados Miembro de las Naciones Unidas “tan pronto como sea posible” por parte del presidente de este órgano.

Esta decisión se produce después de que la embajadora de Estados Unidos, Nikki Haley, anunciase ayer junto con el secretario de Estado, Mike Pompeo, que su país abandonaba el Consejo de Derechos Humanos después de repetidas advertencias acerca de lo que el país norteamericano considera como prejuicios contra Israel por parte de ese órgano.

Pocas horas después de ese anuncio, Vojislav Šuc dijo que hará una encuesta para saber qué países quieren formar parte del Consejo después de que Estados Unidos haya notificado formalmente su retirada.

Los 47 miembros del Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, son elegidos por la Asamblea General de la ONU en Nueva York

Šuc indicó que tiene previsto “ponerse en contacto” con el presidente de la Asamblea, Miroslav Lajčák, acerca del remplazo para completar el inacabado término de Estados Unidos.

Tanto el Secretario General de la ONU, como el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, y el presidente del citado Consejo han lamentado la decisión de Washington.

El titular de la ONU, António Guterres, defendió el papel del Consejo al asegurar que forma parte de toda “la arquitectura de los derechos humanos de la Organización y que “representa un importante papel” en su defensa y promoción.

Guterres señaló que “hubiera preferido” que Estados Unidos permaneciera en el Consejo”, un órgano que no solo busca proteger y promover los derechos humanos, sino también abordar sus violaciones y hacer recomendaciones al respecto.

Por su parte, el alto comisionado Zeid Raad Al Hussein comentó que, en el estado actual de los derechos humanos en el mundo, Estados Unidos debería haber “dado un paso adelante, no hacia atrás” y se hizo eco de las palabras del Secretario General al señalar que también hubiera preferido que el país norteamericano permaneciese en el Consejo.

Zeid también señaló que la noticia de la retirada de Estados Unidos es “decepcionante, aunque no sorprendente”.

El presidente de la Asamblea General, Miroslav Lajčák, explicó que tradicionalmente Estados Unidos ha representado “un firme papel en la defensa de los derechos humanos” en el mundo.

Añadió que, a la vista de los desafíos mundiales, el trabajo colectivo para afrontarlos y garantizar un mundo mejor “se vería beneficiado por un mayor diálogo y colaboración, no por menos”.