Según las estimaciones del último informe regional semestral del Banco Mundial publicado este viernes, la economía regional región crecerá este año  un 0,6% y un 1,6% durante 2019.

Las principales razones de este leve crecimiento se deben la crisis macroeconómica que empezó el pasado mes de abril en Argentina, la desaceleración del crecimiento en Brasil, el continuo deterioro de la situación económica y social en Venezuela, y un entorno de factores externos menos favorable.

“Hemos encontrado baches en el camino a la recuperación”, señaló el Economista Jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Végh, quien añadió que ante esta situación es “ aún más necesario mejorar la comprensión y la gestión de los riesgos y otros impactos, desde turbulencias financieras hasta desastres naturales”.

El descenso de la actividad económica vendrá propiciado principalmente por la parálisis del crecimiento en Sudamérica cuya economía se contraerá un 0,1% este año, pero se espera que crezca un 1,2% el 2019.

El organismo financiero apuntó que si se excluyera a Venezuela de las previsiones las cifras serían de un crecimiento del 1,2% este 2018 y un 1,9% el año que viene.

América Central y el Caribe lideran los aumentos

Sin embargo, el contrapunto a esta situación se producirá en Centroamérica, que aumentaría un 2,8% en 2018 y un 3,2% en 2019; el Caribe, con un 3,7% este año y un 3,5% el que viene; y México, con una subida del 2,3% durante ambos años.

Entre los factores externos que benefician a la economía de la región se apunta al sólido crecimiento de Estados Unidos; a la subida, algo más lenta pero aún superior al 6%, de China y a una recuperación en los precios de las materias primas.

Pese a estas circunstancias favorables, el Banco Mundial advirtió de futuras turbulencias “como la normalización de la política económica en los Estados Unidos, con tasas de interés más elevadas y que han llevado a una caída drástica en los flujos netos de capital hacia la región, el fortalecimiento del dólar, la depreciación de la mayoría de las monedas emergentes y tensiones comerciales”.

Asimismo, apreció que, pese a la previsión de crecimiento de un 1,9% para 2019, “la situación general sigue siendo preocupante” por la incerteza política en Brasil, un posible empeoramiento de la actual recesión en Argentina, los interrogantes sobre la sostenibilidad de algunas reformas clave en México y posibles guerras comerciales.