Un adolescente perdió la vida, víctima de una avalancha en la estación tirolesa de Sankt Anton am Arlberg. El joven germano-australiano se encontraba con su hermano y sus padres lejos de las pistas y quedó atrapado en una zona muy inclinada. Efectuó una llamada para que los servicios de rescate acudieran en su ayuda. Pero no pudieron llegar a tiempo. Sepultado poco después por una gran cantidad de nieve, encontraron su cuerpo, sin vida, tras 20 minutos de ardua tarea.

No muy lejos de allí, en Wildkogel, seis estudiantes alemanes también quedaron atrapados, algunos parcialmente enterrados bajo la nieve en un suceso tras el que, afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas mortales.

El hecho de que el accidente se produjera en una de las pistas que forman parte de la estación de esquí preocupa a las autoridades. La situación en la zona es peligrosa, en gran medida, por la caída de árboles. Hay mucha nieve acumulada en las montañas y varias de las carreteras de la zona norte de los alpes austríacos, cerca de la frontera con Alemania, han quedado cortadas para evitar problemas.