Doce personas han muerto y varias han resultado heridas en las últimas horas como consecuencia de los fuertes vientos y las lluvias torrenciales del temporal que mantiene en alerta a varias regiones de Italia.

La emergencia continúa en seis regiones que se encuentran aún en alerta roja: Lombardía, Veneto, Friuli Venecia Julia, Liguria y Trentino Alto Adige (norte) y Abruzos (centro) y la alerta naranja continúa en buena parte del resto del país y la isla meridional de Sicilia.

La situación es particularmente crítica en Liguria, donde cerca 20.000 personas están sin energía eléctrica y en Génova sigue cerrado desde ayer el aeropuerto por los fuertes vientos, que alcanzan hasta los 170 kilómetros por hora. Los colegios también permanecen cerrados en muchas ciudades, como Venecia, Génova, Nápoles y Roma.

En la región del Trentino-Alto Adige, 170 personas siguen bloqueadas desde el sábado por las intensas nevadas, que han alcanzado hasta el metro y medio de altura.  El agua también ha afectado a los campos y zonas ganaderas, especialmente con la crecida del río Po, que ha aumentado en cinco metros sus aguas en las últimas 48 horas.

En Venecia se ha interrumpido el transporte marítimo en el canal porque la marea llegó a subir el lunes hasta los 156 centímetros sobre el nivel del mar -el máximo desde 2008-, lo que ha provocado la “agua alta”, la inundación de sus calles y la Plaza de San Marcos.