Irak vive una importante ola de protestas contra el Gobierno que han dejado ya al menos 12 muertos y cerca de 800 heridos, según la Comisión de Derechos Humanos. La agencia Reuters eleva la cifra de muertos en todo el país a 18. Hay además más de un centenar de detenidos. 

Entre los heridos figuran 87 miembros de las fuerzas de seguridad, según informó la gubernamental Comisión de Derechos Humanos de Irak cuyo portavoz precisó que también hay 132 detenidos en el marco de unas protestas que comenzaron el martes contra la corrupción y el desempleo, y para pedir mejores servicios públicos, como electricidad y agua potable.

Las protestas se iniciaron el martes en Bagdad y se han extendido a otras ciudades, en un grave desafío a la autoridad del primer ministro, Adel Abdul Mahdi. 

El Gobierno ha declarado el toque de queda en la capital y en Nasiriya, Amara y Hilla. Todas las fuerzas de seguridad están en alerta. Aún así, decenas de manifestantes se han concentrado este jueves en Bagdad, en las plazas de Al Tayaran y Al Julani. Según Reuters, las fuerzas de seguridad han efectuado disparos al aire para dispersar a la multitud.