S21sec ha evaluado los principales peligros que acecharán este año 2013 y ha llegado a la conclusión de que el mundo de la seguridad seguirá una evolución sin excesivos cambios pero si creciente en número e impacto. Es decir, no prevé ningún cambio radical en la tipología de los ataques y destaca por encima de todos el malware bancario,  el  fraude  en  telcos  e  industria  y  el  código  malicioso en  los  dispositivos móviles.

Malware bancario

Como  no  puede  ser  de  otra  manera,  los  ataques  a  las  entidades  bancarias  y  a  las transacciones monetarias seguirán acaparando la mirada de los ciberdelincuentes. Citadel continuará siendo el rey indiscutible en el código malicioso. Asimismo, de forma secundaria se observará un uso creciente de Rammit y Carberp, e incluso es probable que haya algún uso residual del defenestrado SpyEye. Por otro lado, debido al abundante material disponible, quizás durante el año algún grupo aislado retome el desarrollo de ZeuS y publique una nueva variante, que sin llegar a hacer competencia a Citadel, logre cosechar cierto éxito. Como vías de infección se mantendrá el uso del drive by download (infección a través de descarga) y las baratas pero efectivas campañas de spam.movil

Fraude en las Telecomunicaciones

Las dos principales corrientes de fraude de este sector durante 2012 han sido el uso de PBX comprometidas Bypass Fraud– y el IRSF International Revenue Share Fraud– y parece que su vigencia se mantendrá durante 2013, aunque se sumarán el envío ilícito de SMS Premium y el uso del smshing para obtener datos de tarjetas o generar llamadas a números Premium.

También aumentará el fraude en redes de distribución o en servicios de atención telefónica usando malware enfocado. De este modo, una vez que el atacante ha logrado comprometer máquinas de la red interna, monetiza el ataque mediante robo de datos de los abonados o cometiendo fraude contra el operador mediante la explotación de los privilegios en la gestión de abonados.

Malware en dispositivos móviles

Entrar  en  el  mercado  de  los  dispositivos  móviles  supone  un  auténtico  hito  para  los delincuentes, no sólo por las posibilidades de monetización directa, sino también porque la implantación de smartphones y tablets en el mundo empresarial abre interesantes puertas al robo de información o acceso a intranets corporativas.

Hasta la fecha Android acapara el 99% del malware, mientras que para iPhone es, por ahora, un problema anecdótico. Viendo el predominio en ventas del sistema operativo de Google y la sencillez para infectarlo, parece evidente que esta misma tendencia se mantendrá en 2013.

Respecto a la tipología del malware, la monetización se basa en el envío de SMS Premium o el robo de los datos de contactos y posterior venta. En porcentaje de afectación, el componente móvil bancario es muy inferior. Sin embargo, es bien sabido que los delincuentes realizan avances según van perdiendo cuota de mercado y dado que la mayoría de plataformas de banca online han implantado el uso del mTAN (Transaction authentication number), parece claro que existirá un incremento en este tipo de malware.

Lo que está claro es que se aprecia una mejora en la cantidad y calidad de malware para móviles imitando parcialmente al que ya existe en plataformas tradicionales. Sin embargo, los antivirus no han tenido una excesiva penetración en este mercado debido a las limitaciones de los dispositivos. Eso sí, en 2013 crecerán los servicios de antivirus en la nube enfocados a dispositivos móviles y, evidentemente el código malicioso se irá adaptando.

Advanced Persistent Threats

Este tipo de ataques está teniendo bastante éxito, lo que se une a la falta de respuesta de los gobiernos afectados. Y es que parece claro que China continuará con su agresiva política de ciberespionaje a organismos oficiales y proveedores de tecnología estratégica como telecomunicaciones, defensa e I+D.

Para su ejecución continuarán empleándose una combinación de malware modificado, exploits 0-day e ingeniería social. Los esquemas de ataque serán cada vez más sofisticados e indirectos, implicando no sólo el hackeo de proveedores para conseguir acceso a un objetivo principal -caso RSA- , sino incluso el compromiso de terceras partes como en los ataques tipo Water Holing.

Recomendación

La recomendación de S21sec para hacer frente a estos peligros pasa por contar con un servicio  antifraude  y  de  ciberseguridad que  ayude  a  proteger  los  servicios online,  en especial frente a incidentes de phishing, pharming y código malicioso y de planes de formación y concienciación a toda la organización. De este modo se podrán evitar pérdidas económicas, reducir costes y atenuar los riesgos.