El primer ministro de Bélgica, el liberal Charles Michel, anunció este martes su dimisión y se presentó ante el rey Felipe de los belgas, después de una sesión en el Parlamento federal donde constató que no cuenta con la confianza de la Cámara al ser abandonado por los nacionalistas flamencos.

El rey Felipe ha decidido mantener su decisión “en suspenso”, según ha anunciado el Palacio Real en un comunicado, una decisión que permitirá llevar a cabo consultas entre los partidos para tratar de formar un nuevo Gobierno, según el diario Le Soir.

El primer ministro belga compareció el martes por la tarde en sesión plenaria para responder a las preguntas de los diputados sobre su gestión al frente de un Gobierno en minoría, tras la salida del socio mayoritario de la coalición, los soberanistas flamencos de la N-VA, después de que esa formación se negara a apoyar el pacto migratorio de la ONU, que se firmó la pasada semana en Marrakech (Marruecos).