“Vamos a tener un efecto China muy acelerado, todo el mundo piensa que se trata solo de commodities y no es solo eso”, declaró Rousseff en entrevista publicada el martes en el diario O Globo, de Rio de Janeiro.

 

Dilma-Rousseff1La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reconoció su preocupación frente a las consecuencias de lo que llamó como el “efecto China”, y ante la incertidumbre sobre la profundidad de esa crisis.
“No estoy citando el tema China para decir que mañana vamos a tener una catástrofe, no estoy diciendo eso. Estoy diciendo que estamos ante una desaceleración que nos afecta sólo a nosotros en Brasil”, declaró Dilma al relacionar la situación en el gigante asiático con el escenario económico brasileño.

China es el primer socio comercial de Brasil, con 77.000 millones de dólares de comercio en 2014, donde predominan la exportaciones brasileñas de soja, hierro y petróleo.
Las acciones de la petrolera estatal Petrobras y la minera privada Vale, grandes exportadoras a China, llegaron a caer más del 9 por ciento ayer en la Bolsa de Valores de San Pablo.
La plaza bursátil paulista cerró ayer con una baja del 3,03 por ciento a los 44.336 un valor similar a los registrados en 2009 cuando en Brasil se sintió el impacto de la crisis financiera global.