La operación Pandora II desarrollada entre octubre y diciembre de 2017 -liderada y coordinada por España y Europol- y realizada de manera combinada con la operación Athena, organizada por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) e INTERPOL, ha permitido incautarse de más de 41.000 objetos culturales y antigüedades diversas, entre los que se incluyen monedas, muebles, pinturas, instrumentos musicales, piezas arqueológicas y esculturas en una operación mundial contra el tráfico ilícito de bienes culturales.

Durante esta macrooperación policial, se han realizado decenas de miles de controles en aeropuertos y pasos fronterizos de 81 países que han participado, se inspeccionaron comercios y tiendas de antigüedades, galerías de arte, salas de subastas y museos con el resultado final de un total de 101 detenidos y más de 300 investigaciones abiertas.

Venta ilícita a través de Internet

El uso de Internet se ha convertido en los últimos años en una parte muy importante del comercio y tráfico ilícito de bienes culturales. Cualquier expoliador, saltándose los canales tradicionales de compraventa puede ofertar y dar salida a los objetos expoliados o robados, remitiéndolos a cualquier parte del mundo.

La especial vigilancia realizada de sitios web de compraventa tanto generalista como especializada, permitió intervenir más de 7.000 objetos, casi el 20% del número total de los recuperados durante la operación. En concreto, en España se investigaron más de 230 sitios de internet y se comprobaron más de 4.300 objetos que se encontraban a la venta, dando como resultado el descubrimiento de 65 infracciones y la comisión de cinco delitos.

En una sola investigación en España, se decomisaron más de 2.000 objetos culturales que se vendían a través de diferentes plataformas online, la mayoría monedas del Imperio Romano, entre otros. Los agentes también incautaron 88 piezas de marfil así como diversas armas antiguas, incluidas espadas, una ballesta y 39 armas de fuego históricas que van desde rifles a pistolas.

Actuaciones más destacadas

En Argentina, la Policía Federal recuperó el caparazón de un Glyptodon, un mamífero extinto de más de un millón de años, que se encontraba a la venta por 150.000 dólares.

En Brasil, los Servicios Aduaneros incautaron una cabeza de mármol escondida en la maleta de un pasajero. La verificación de la procedencia de la pieza está en curso.

En Francia, una pintura de Nicolas de Stael, valorada en alrededor de 500.000 euros, fue interceptada por la Aduana francesa en la estación del Norte de París, con la intención de trasladarla a Londres como contrabando.

En Grecia, las búsquedas en dos casas de un empresario y dos propiedades comerciales por parte de la Policía griega dieron como resultado la recuperación de 41 objetos arqueológicos que carecían de licencia.

En España se realizaron 345 inspecciones en establecimientos relacionados con el mercado del arte y más de 700 controles en lugares de interés histórico y cultural, pecios y yacimientos arqueológicos con el resultado de seis personas detenidas y más de 30 infracciones administrativas tramitadas.

Muchas de estas actuaciones han contado con la colaboración de diferentes organismos entre museos provinciales, Administraciones locales, autonómicas y estatales con competencias en esta materia.

La mayor intervención en España la llevó a cabo la Guardia Civil en Murcia, con un número aproximado de 20.000 piezas arqueológicas y paleontológicas, de muy variados tamaños y estado de conservación. Estas piezas arqueológicas han resultado ser de gran valor económico, docente y museístico, asociadas a todas las culturas predominantes en el sureste español desde la Prehistoria hasta la Edad Media. La inmensa mayoría estos objetos proceden del expolio.