Quienes están involucrados en la violencia que ensangrienta el país “responderán por la sangre que se está derramando” ha dicho el Imam Oumar Kobine Layama, en nombre de la Plataforma de Confesiones Religiosas de Centroáfrica, de la que forma parte Su Eminencia el Cardenal Dieudonné Nzapalainga, Arzobispo de Bangui y el Pastor Nicolas Guerekoyame, Presidente de la Alianza Evangélica Centroafricana.

Según informa la Agencia Fides, varias zonas de la República Centroafricana están en las garras de la violencia causada por diferentes grupos que siguen recibiendo armas y municiones de los países vecinos, como lo revela un reciente informe de la ONU . Se trata de Bangassou, Zémio, Obo, Mobaye, Batangafo y de otras zonas. En Bangassou más de 2000 habitantes musulmanes están refugiados desde hace meses en la catedral protegidos por las fuerzas de paz de la ONU, que han sufrido algunas pérdidas. Ayer fueron repatriados los restos de tres marroquíes cascos azules muertos en dos emboscadas separadas en Bangassou.

El Imam Kobine ha reiterado una vez más que la crisis no es religiosa sino política. “Pido – ha dicho – a los implicados en la violencia, que no den una oportunidad a los que, por razones políticas e interés propio, dicen que la crisis es religiosa”. El Imam ha pedido a todos “deponer las armas en nombre de Dios y en el interés de su país” y ha anunciado una visita de los componentes de la plataforma religiosa a las localidades que sufren la violencia